Capítulo
13
XIII.
La segunda venida de Jesús en su Gloria.
A.
Jesús como el cordero digno de Dios.
1.
El cordero digno abre los sellos del libro del juicio.
Como
fue revelado a los profetas, Jesús es el cordero de Dios, y es el único que se
le ha otorgado todo el juicio. Juan en el Apocalipsis se le fue revelado el
momento en que Jesús abre los sellos del libro de los juicios de Dios. Y a
partir de ese momento comienzan los juicios de Dios sobre la tierra.
2.
La transformación gloriosa del cuerpo humano.
Como
fue anunciado a los profetas, Jesús transformará a este cuerpo de muerte, en un
cuerpo glorioso de vida. Cuando estén por comenzar los juicios sobre la tierra
según el Apocalipsis, ya ha debido de suceder el arrebatamiento. Este evento es
el que los vivos en Cristo serán arrebatados al cielo.
3.
El arrebatamiento.
El
arrebatamiento, según Isaías y lo que se revela a Juan en el Apocalipsis,
sucede en ese preciso momento antes de comenzar los juicios sobre la tierra.
Porque Juan a diferencia de la revelación de Esequiel de la Gloria de Dios, ve
tronos y a los ancianos adorando y una multitud de gente, que según lo declara
él ángel estos son los redimidos, lavados con la sangre del cordero de toda
lengua, nación raza y linaje y están frente al trono adorando.
(Véase el libro la segunda Venida
de Jesús en Gloria, por este mismo autor)
4.
Los juicios de Dios sobre la tierra.
Después
de ver Juan la adoración de los ángeles, ancianos y una multitud de gentes, en
la visión de la Gloria de Dios. Juan ve tomar de las manos del que estaba
sentado en el Trono un libro. Este se le da al cordero y empieza a desatar los
sellos del juicio de Dios.
B.
Las Bodas del cordero.
1.
El conocimiento del Rey que los gobernará.
Los Israelitas entendían
que Dios era el Rey, y tenía un trono. Y que en su trono se sentarán los
descendientes de la tribu de Israel a reinar. Y David eligió a su hijo Salomón
para ser su sucesor en el trono del reino de Jehová sobre Israel. Entendían claramente
lo que Dios hacía a través de sus siervos los reyes, el cual era gobernar a
Israel. 1 Crónicas 28:5
El llamado que tenía
Israel de ser el pueblo de Dios, para que Dios lo gobernara era bien
comprendido por el rey David. Y su
descendencia en Natán, mencionado en Lucas y el profeta Zacarías. Y Daniel
profetizó sobre este reino de Dios. Lucas 3:31. Zacarías 12:12; Daniel 7:27.
2.
La celebración de la fiesta de la Pascua perpetuamente.
En este sentido Dios
había establecido varias fiestas, que celebraba el pueblo de Israel, desde que
los sacó de la casa de esclavitud de Egipto. Pero en especial la fiesta de la Pascua,
le sería como memorial del día que salieron de Egipto y ese día lo celebrarían.
La celebración era una fiesta solemne para Jehová. Como estatuto perpetuo. Éxodo
12:14; 21.
Jesús celebró esta misma
fiesta de Pascua antes de su crucifixión. Lucas 22:15-16. Y Jesús predijo su
muerte dos días antes de la celebración de la Pascua. Mateo 26:2. Igual como
era establecido en la Pascua. Jesús fue el cordero Pascual. Número 9:12; Juan
19:34-36.
3.
La invitación a las Bodas del cordero.
Las Bodas del Cordero se
refieren a la invitación que Jesús hace a participar de su Reino. Y Apocalipsis
refiere una bienaventuranza. Y habrá una Cena de las bodas del cordero. Jesús
también anunció, que no tomarán más este fruto de la uva hasta que no la
bebamos en el reino de su Padre. Mateo 26:29. En Apocalipsis dice que son
palabras verdaderas, que se cumplirán. Para que sucedan las bodas tiene que
venir el Reino de Dios. Lucas 22:18.
Previo a las Bodas del
cordero. Se encuentra una invitación a las Bodas. Jesús el esposo refiere en el
evangelio, una invitación en parábolas, de la siguiente forma:
1. Compara al reino de
los cielos como un rey que le hizo fiestas de Bodas a su Hijo. Mateo 22:2.
2. Jesús dio por
entendido que él era el Esposo. Mateo 9:15.
3. Envía a sus siervos a
llamar a los convidados a las Bodas. Mateo 22:3.
4. Varias veces les
envió la invitación, pero no quisieron venir a sus Bodas. Mateo 22:4
5. Dice que los que
fueron invitados no eran dignos. Mateo 22:8.
6. Por lo tanto invita a
toda la gente a sus Bodas. Mateo 22:9.
7. Refirió una parábola,
comparando a la novia, como prudente y también insensata. Mateo 25:1
4.
La alegría de la iglesia de que se realizará las Bodas.
La
primera persona que comienza reuniendo, en una asamblea o Iglesia que se
observa en la Biblia es Jacob, quien reúne a toda su familia y las mujeres y
niños de Siquem, en Betel, después de que sus hijos vengaron a su hermana Dina.
Luego
solo se oye decir, la palabra iglesia al Señor Jesús, quien le dice a Pedro
que, sobre esta roca, refiriéndose a Jesús, edificará a su iglesia. En ese momento la figura de las sinagogas,
por mandato de Jesús, pasó a ser iglesia. En adelante los apóstoles se refieren
a iglesia a la reunión de personas que se reúnen en el nombre de Jesús, en el
nuevo pacto que él hizo con su sangre y su cuerpo.
En este
sentido, a esta reunión de personas reunida en el Nombre de Jesús, los
apóstoles llamaron cuerpo de Cristo. Y su reunión ejerciendo sus ministerios,
dones y talentos tiene como fin edificar a este cuerpo, para que todos puedan
llegar a la estatura de Jesús. Manteniéndose siempre alerta esperando su
regreso.
Luego, el Apocalipsis les
dice: que nos gocemos y nos alegremos cuando lleguen las Bodas del Cordero.
Porque nos hemos preparado para ella como Iglesia. Apocalipsis 9:7-9. En el
Nuevo Testamento se ilustra la relación de Cristo y la Iglesia, mediante la
figura del esposo y esposa. Juan 3:29; Romanos 7:4; Efesios 5:25-33;
Apocalipsis 21:2.
5.
La celebración de las Bodas.
Las Bodas del Cordero, se
refiere al traslado de su iglesia a su reino. Cristo aparece como un esposo,
para tomar a su esposa que ha preparado, para sí mismo. Para que la relación
que fue prometida pueda consumarse y que los dos lleguen a ser uno. Juan 17:11;
22; Ezequiel 37:17-28
6.
El tiempo de celebración.
El tiempo de las Bodas,
es entre el traslado de su iglesia y la Segunda Venida de Cristo en gloria
visible. Apocalipsis 19:7-8. Estas bodas siguen a los eventos del Tribunal de
Cristo. Apocalipsis 19:8. Luego serán las Bodas y será la bienaventuranza. Apocalipsis
19:7-9.
7. Lugar y
participantes.
Hay que comprender primero, el pueblo de Israel
escogido para ser un pueblo santo para su Hijo debía esperar la promesa de
redención, a la llegada por primera vez a la tierra de su Hijo, como se
profetizó, se anunció, se advirtió, y fue confirmado las profecías en el
evangelio.
Estos participantes
a las Bodas con el Hijo fueron invitados, pero muchos no eran dignos, porque no
creyeron en esta promesa, aunque eran escogidos y sus obras habían sido acabadas,
no atendieron al llamado de redención cuando llegó el marido. La madre Israel
no dio hijos totalmente dignos del reino. Por lo cual, se invitó a todo el
mundo a estas Bodas, y todos lo que les recibieron tienen el derecho de ser
llamados Hijos de Dios. Juan 1:12-13.
Este evento no lo
especifica la Biblia donde tendrá lugar. Solo habla del arrebatamiento a escala
celestial. Filipenses 3:21. Y puede tener lugar en el reino de Dios o el
Milenio.
Por tal razón, es de
mucha importancia comprender, que Dios llama iglesia a todos los que, en
adelante, se congreguen en el nombre de su Hijo. Después de su Hijo venir a
este mundo a realizar la obra de redención. La iglesia, son todos los que lo
recibieron y le siguieron, tanto judíos como gentiles y todo el mundo.
En todo caso, el apóstol
que conocía esta verdad hace una comparación del matrimonio y la iglesia. Efesios
5:25-33.
C.
Su regreso.
1. La guerra final en el
Armagedón.
Se indica
a través de los profetas y del Apocalipsis, que regresará primero haciendo un
Juicio. De unos 3 años y dos meses aproximadamente. Este comienza justo después
de levantarse Nación contra nación, evento que está por ocurrir. Y será el
principio de dolores, indicado por Jesús. Hasta que vean a Jerusalén rodeado de
ejércitos.
En este
momento, que suceda este evento, es el tiempo próximo por venir Jesús y se confirmará
la guerra en el Armagedón, o Megido, en la cual todas las naciones con sus
ejércitos han venido a pelear contra Jerusalén para destruirla abominablemente.
2. El despliegue de la defensa de Dios desde el cielo.
Cuando
suceda este evento, Jesús peleará desde el cielo, con las potencias
celestiales, removiéndolas, con granizo, fuego y azufre, para destruir a los
ejércitos de Gog en alianza con las naciones.
En ese
preciso momento Dios vendrá en las nubes con sus santos millares, antes pondrá
los pies en el monte de los olivos haciendo un gran valle. Por esto Jesús les
advierte que cuando suceda esto huyan a los montes. Por los terribles hechos
que sucederán, al igual sucederá un terremoto en ese preciso momento muriendo
7000 hombres.
3.
La resurrección de los muertos.
También
el Apocalipsis nos habla que unos resucitarán para vida, y otros para confusión
eterna. En ese momento de su Venida en Gloria.
4.
La restauración y liberación de Israel.
Esta vez
Jerusalén será restaurada en su lugar para siempre. Por toda la catástrofe que
sucederá.
Por otra
parte, Jerusalén después de la batalla de Armagedón y de suceder el terremoto,
luego se desploma el monte de los olivos haciendo un gran valle. Necesitará una
restauración no solo de su edificación, sino de toda la ciudad, de toda su
construcción. Esto sucederá en el gobierno del reino de Dios, y se hará como lo
hará Jesús en su gobierno.
Por consiguiente,
las tierras que pertenecieron a las tribus de Israel serán restaurados en su
lugar.
En este
sentido, también necesitaran una restauración, todas las personas judías, que
queden vivas para ese momento, y que se han mantenido negando el nombre de
Jesús durante 2 milenios.
D.
Profecías acerca del Día del Señor.
1.
El día de su ira; de su juicio.
1.1.
Quebrantará a los reyes.
¿Quién podrá sostenerse? Salmos 110:5;
Apocalipsis 6:17
2.
El día de Jehová.
2.1. Vendrá como asolamiento, bajará la
soberbia. Isaías 2:12; 13:6.
2.2. Convertir la tierra en soledad y raer a
sus pecadores. Isaías 13:9
2.3. Será una batalla de resistencia. Ezequiel
13:5
2.4. Día nublado de castigo para todas las
naciones. Ezequiel 30:3
2.5. Día oscuro, sin luz, ni resplandor. Amós
5.20
3.
El día del Señor.
3.1. El sol se convertirá en tinieblas y la
luna en sangre. Joel 1.5; 2:31; Hebreos 2:20.
3.2. Esperan ser resucitados y salvos en el
día del Señor. 1 Corintios 5:5.
3.3. Esperan ser recompensados. 2 Corintios
1.14; Abdias 1:15.
3.4. Vendrá como ladrón en la noche. 1 y 2 Tesalonicenses
5:2; 2:2; 2 Pedro 3:10
4.
El día grande y temible.
4.1. Preparará su sacrificio, ha dispuesto a
sus convidados. Sofonías 1:7
4.2. Gritará el valiente. Sofonías 1:14
4.3. Será repartido tus despojos. Zacarías
13.1
4.4. Enviará al profeta Elías. Malaquías 4.5
4.5. Ni hubo ni habrá jamás un día como ese. Joel 2:2.
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