XI.
La Resurrección.
A.
La resurrección de Jesús de los muertos.
1.
Jesús resucitó no está en su sepulcro.
Dios había anunciado y prometido,
a través de sus profetas en las Santas Escrituras, que él vendría a salvar a su
pueblo de sus pecados, que padecería, sería muerto en expiación, no por su
causa, y que resucitaría al tercer día.
De igual manera, Jesús lo anunció,
así como los profetas, y sucedió tal cual como Jesús lo anunció, después de
padecer mucho por los ancianos y los principales sacerdotes, fue entregado por
el pueblo a crucifixión, instigados por ellos. Muere y es sepultado en un
sepulcro labrado nuevo de un discípulo rico, como profetizó el profeta Isaías.
Después de tres días, como indicó
las Escrituras y Jesús, resucitó. Los guardias espantados por el terremoto y
los ángeles en el sepulcro, donde habían sepultado a Jesús, fueron a avisarles
a los sacerdotes, quienes lo sobornaron para que no hablasen. En esa misma hora
María la madre de Jesús y María Magdalena, lo ven antes de subir al cielo a ser
glorificado, él les pide que les avisen a sus discípulos. Ellas fueron a avisarles.
Por su parte, Pedro cuando escuchó
la noticia, vino corriendo, y entrando al sepulcro solo encontró los lienzos.
Luego Jesús bajó del cielo después de ser glorificado en el cuerpo, y estuvo hablando con sus discípulos por 40
noches y 40 días, y les indicó que no se muevan de Jerusalén hasta que sean
investidos de poder desde lo alto.
También muchos muertos
resucitaron y estuvieron hablando con el pueblo, en esos días. Tanto los
discípulos, como las mujeres, y José de Arimatea, esperaron la promesa de Jesús
de recibir la investidura o Bautismo del Espíritu Santo. Para serle sus
testigos hasta lo último de la tierra. Estos enseguida predicaron a Jesús y a
este resucitado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario